Inicio Recursos Tu formulario puede llevar meses sin enviar nada
Tu formulario puede llevar meses sin enviar nada
Es el único fallo de una web que no se ve desde dentro: el visitante cree que te ha escrito y tú no recibes nada. Puede durar meses.
El fallo que nadie ve desde dentro
Casi todos los fallos de una web se notan. Una imagen que no carga, un menú que no abre, una página que da error: alguien lo ve y lo dice.
El formulario de contacto es distinto. Cuando deja de enviar, no falla a la vista. El visitante rellena sus datos, pulsa el botón, ve un mensaje de confirmación y se va convencido de haber contactado contigo. Y tú no recibes nada —pero tampoco recibes un aviso de que no has recibido nada—.
Por qué dejan de funcionar
Casi nunca es sabotaje ni un fallo espectacular. Son cambios pequeños, hechos por alguien con buena intención, que nadie volvió a comprobar:
- Cambió el correo de destino. Se fue la persona que lo recibía y su cuenta se cerró
- Se migró el alojamiento y el servicio de envío no se reconfiguró
- El proveedor cambió su sistema de correo y el método antiguo dejó de estar admitido
- Los envíos llegan a spam, que técnicamente no es un fallo pero produce el mismo resultado
- Caducó una clave del servicio que reenvía los mensajes
- Se añadió un campo obligatorio que en el móvil no se ve, y el envío se bloquea sin explicar por qué
Ninguno de estos cambia el aspecto de la página. Por eso pueden pasar meses.
Cómo comprobarlo tú mismo, hoy
No necesitas contratar nada para hacer esto. Quince minutos:
1 · Envíate un mensaje de verdad
Rellena tu propio formulario desde una conexión distinta —datos del móvil, no la wifi de la oficina— y con un correo que no sea de tu empresa. Escribe algo reconocible en el mensaje, como la hora exacta.
2 · Espera y busca en todas partes
Comprueba la bandeja de entrada, la carpeta de spam, la de promociones y cualquier regla o filtro que hayas creado. Si no aparece en diez minutos, tienes un problema.
3 · Repite desde el móvil
Muchos formularios fallan solo en pantallas pequeñas, porque un campo obligatorio queda fuera de la vista o un desplegable no se abre. Haz la prueba completa con el pulgar, no con el ratón.
4 · Comprueba qué pasa si te equivocas
Escribe un correo mal escrito a propósito y envía. Si la página no te dice qué campo está mal, una parte de tus visitantes se rinde ahí y no vuelve.
5 · Mira la fecha de la última consulta recibida
Es la comprobación más reveladora y la más rápida. Busca en tu correo la última consulta que entró por el formulario. Si es de hace más de un mes y tu web recibe visitas, no tienes un problema comercial: tienes un problema técnico.
Qué hacer si está roto
Lo primero, no reescribir la web. El formulario es una pieza pequeña y casi siempre se arregla en una tarde. Lo que sí conviene es dejar montado un aviso: que cada envío llegue también a una segunda dirección, para que la próxima vez que se rompa lo sepas en horas y no en meses.
Y después, la pregunta incómoda: si esto llevaba meses roto sin que nadie lo notara, ¿qué más puede llevar meses roto? Los enlaces que ya no llevan a ninguna parte, el teléfono mal escrito en una página secundaria, la dirección antigua en el buscador. Ninguno se ve desde dentro, porque desde dentro nadie usa la web como un desconocido.
Dónde encaja esto en un diagnóstico
Un formulario roto es justo el tipo de fallo que una auditoría de posicionamiento no busca, porque no mira si las cosas funcionan. La diferencia está explicada en auditoría digital y auditoría SEO no son lo mismo.
El formulario es una de las cuarenta y seis comprobaciones del bloque de prueba técnica. Se verifica hasta tres veces, y lo que no se puede verificar se marca como no evaluable: preferimos dejar un hueco a publicar un hallazgo que no podemos sostener.
No hace falta que nos des acceso a tus sistemas. Todo lo que medimos es público —lo mismo que ve tu comprador—, y esa es exactamente la perspectiva desde la que hay que mirarlo.
¿Quieres saber qué comunica hoy tu empresa? Medimos los siete bloques, los comparamos con doce competidores directos y te entregamos los hallazgos ordenados por lo que cuesta cada uno en dinero.
Solicitar diagnóstico