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Tu web no aparece en Google y no sabes por qué
Casi siempre no es un problema, son tres, y la solución de uno no arregla los otros dos. Lo primero es saber en cuál estás, y eso se averigua en un minuto.
Primero: no es un problema, son tres
Cuando alguien dice «no salgo en Google» puede estar describiendo tres situaciones completamente distintas:
- Google no te tiene. Tu web no está en su índice. No es que salgas abajo: es que no existes para el buscador.
- Google te tiene, pero no sales por tu nombre. Escribes el nombre de tu empresa y aparece otra cosa, o tu Instagram, o nada.
- Sales por tu nombre, pero no por lo que vendes. Te encuentra quien ya te conoce. Nadie nuevo.
Son tres fallos con tres causas y tres arreglos. Atacar el equivocado es la forma más común de perder tres meses.
La comprobación que lo decide
Ve a Google y escribe esto, con tu dominio y sin espacio después de los dos puntos:
| Escribes | Lo que te dice |
|---|---|
| site:tudominio.com | Todas las páginas tuyas que Google tiene guardadas |
Hay tres resultados posibles, y cada uno te manda a un apartado distinto de este artículo:
- No sale nada. Google no te tiene. Sigue en el apartado siguiente.
- Salen tus páginas. Google sí te tiene. Tu problema es de visibilidad, no de indexación: salta al apartado «Estás dentro pero nadie te ve».
- Salen páginas raras —direcciones que no reconoces, versiones antiguas, páginas de un sitio anterior—. Tienes contenido viejo compitiendo contigo. También está más abajo.
Si Google no te tiene
Por orden de probabilidad, estas son las causas reales. Las cinco se comprueban tú mismo y cuatro de ellas se arreglan el mismo día.
1 · La web es demasiado nueva
Si la publicaste hace menos de dos o tres semanas, puede que simplemente no haya pasado tiempo suficiente. No hay nada roto. Lo que sí puedes hacer es dejar de esperar sentado: date de alta en Google Search Console, es gratuito, y pide la indexación de tu página principal a mano. Pasa de semanas a horas.
2 · Te quedó puesto el «no me indexes»
Es, de lejos, la causa más frecuente y la más dolorosa. Mientras se construye una web se le pone una instrucción para que Google no la recoja a medias. Si nadie la quita el día que se publica, la web queda invisible para siempre.
Compruébalo: abre tu web, haz clic derecho, «ver código fuente de la página», y busca la
palabra noindex. Si aparece, ahí está tu problema entero. Quien te hizo la web
lo quita en dos minutos.
3 · El fichero robots.txt está bloqueando el sitio
Escribe en el navegador tudominio.com/robots.txt. Si ves una línea que dice
Disallow: / sin nada más detrás, le estás diciendo a todos los buscadores que
no entren en ninguna parte de tu web. Mismo origen que el anterior: se puso para las obras
y no se quitó.
4 · Nadie enlaza a tu web desde ningún sitio
Google descubre páginas siguiendo enlaces. Si tu web no está enlazada desde ninguna parte de internet —ni tus redes, ni un directorio, ni la ficha de tu negocio— puede tardar mucho en encontrarte, o no encontrarte.
Esto no se arregla con un truco técnico. Se arregla teniendo presencia: la ficha de Google de tu empresa, tus perfiles sociales con el enlace puesto, y cualquier directorio serio de tu sector.
5 · Tienes varias versiones del mismo sitio peleándose
Con y sin www, con http y con https, con y sin
barra final. Para ti es la misma web. Para Google pueden ser cuatro sitios distintos con el
mismo contenido, y entonces reparte el crédito entre las cuatro o no se fía de ninguna.
Prueba a escribir tu dominio de las cuatro formas. Todas deberían acabar en la misma dirección, la misma siempre. Si no, hay que configurar las redirecciones.
Estás dentro pero nadie te ve
Este es el caso incómodo, porque no hay nada roto que arreglar. Google te tiene, pero cuando alguien escribe el nombre de tu empresa apareces por debajo de tu propio Instagram, o de una empresa que se llama parecido.
La causa casi siempre es la misma: tu web es lo único que habla de ti. Para un buscador, una empresa que solo se avala a sí misma es una empresa sin confirmar. No es desconfianza, es aritmética: si nadie más te menciona, no hay nada que sumar.
Lo que mueve esto, por orden de esfuerzo:
- La ficha de tu empresa en Google. Gratis, la controlas tú, y es lo único que puede colocarte un bloque entero a la derecha de la pantalla cuando alguien te busca por el nombre.
- Perfiles sociales completos con el enlace puesto. No publicar: existir, con el nombre escrito igual en todos y el dominio en el perfil.
- Reseñas. Dos o tres reales valen más que cualquier ajuste técnico que puedas hacer esta semana.
- Que alguien de fuera te enlace. Un proveedor, una asociación del sector, un cliente que te cite. Uno de verdad vale más que cien comprados.
Lo que no debes hacer, aunque te lo ofrezcan
- Pagar por «dar de alta tu web en 500 buscadores». Existen tres buscadores que importan y en los dos primeros te das de alta tú gratis en diez minutos.
- Comprar paquetes de enlaces. Es la forma más rápida de pasar de no aparecer a estar penalizado, que es bastante peor.
- Rehacer la web entera. Si el problema era una instrucción de tres caracteres en el código, rehacer la web no lo arregla: lo arrastra.
Cuánto tarda de verdad
| Si el problema era | Plazo razonable |
|---|---|
| Un noindex o un robots.txt | De horas a pocos días tras pedir indexación |
| Web nueva sin más | De una a tres semanas |
| Falta de presencia fuera de tu web | Meses, y no hay atajo honesto |
Desconfía de quien te prometa el tercero en dos semanas. Los dos primeros sí son rápidos, y conviene descartarlos antes de gastar un euro en nada.
Una última cosa
Aparecer es solo la primera puerta. Si te encuentran y lo que ven no convence, el problema se muda de sitio pero no desaparece: lo contamos en cómo saber si el fallo está en Google o en tu web. Y si lo que te han ofrecido para resolverlo es una auditoría SEO, conviene saber qué mide y qué no.
Si has hecho las cinco comprobaciones y sigues sin saber dónde está el fallo, lo medimos nosotros: siete bloques, comparativa con doce competidores directos y los hallazgos ordenados por lo que cuesta cada uno. La primera reunión es gratuita y sin compromiso.
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